Diez consejos legales, para el arrendador, antes de alquilar.

Lo primero que me gustaría decir es que, aunque ni el contrato mejor redactado puede impedir que tengas problemas con tus inquilinos, si puede hacer que estos asuman las obligaciones que a que se han comprometido. Es decir la función de un buen contrato es resolver un problema antes de que surja.

Dicho esto, aquí os dejo mis diez consejos legales, para los arrendadores, antes de alquilar, si quieren evitar problemas.

 

Primero: Mantén una relación cordial y educada con tu arrendatario, te ayudará a solucionar los problemas.

El arrendatario es alguien a quien vas a meter en tu casa, y lo único que quieres es que no te dé problemas, cuide bien el inmueble y pague puntualmente. Para ello es muy importante que cuides la relación con él, pues cuanto mejor sea la relación, más fácil será resolver las cuestiones que puedan surgir.

 

Segundo: Conoce la ley, o en su defecto, consulta con un experto, o sea, conmigo ¿Para qué nos vamos a andar con rodeos?

Ten en cuenta que un contrato de arrendamiento puede durar mucho tiempo, lo que puede afectar a negocios futuros sobre la vivienda, por lo que es muy importante dejar todas las posibilidades previstas desde el principio.

 

Tercero: Conoce tus obligaciones como arrendador.

El arrendador también asume obligaciones frente al arrendatario, algunas impuestas por la Ley, otras porque están pactadas en el contrato.

Por ejemplo, quien paga qué, qué tiene obligación de reparar el propietario, etc…

 

Cuarto: Comprueba la solvencia de tus inquilin@s.

Cuando intermedia una inmobiliaria, ésta suele solicitar que se aporte una nómina para comprobar la solvencia, lo que es un buen indicio, pero no garantiza la solvencia de un arrendatario.

 

Quinto: Describe todo el contenido importante de la vivienda e incorpora fotos.

Dado que una de las quejas más frecuentes de los arrendadores es el estado en que se les devuelve el inmueble, es muy aconsejable incorporar fotos recientes del piso al contrato de arrendamiento.

Sexto: No te olvides de los suministros de la vivienda.

Por lo que respecta a los suministros, lo primero es determinar quién paga qué, y después la forma, porque hay varias alternativas a la hora de concretar este tipo de pactos.

 

Séptimo: Negocia las condiciones del arrendamiento.

Arrendar un piso no es como comprar una barra de pan, o comprarse unos pantalones. Se trata de una contratación mucho más compleja y variada, por lo que tienes que estar abierto a la negociación, lo que te servirá para conocer las expectativas de tu arrendatario y conocerlo mejor.

 

Octavo: SIEMPRE, SIEMPRE, deja constancia de los acuerdos por escrito.

Cuando las cosas se hacen de palabra, todo parece estar muy claro y haber mucha confianza, pero todos sabemos que las palabras se las lleva el viento, y “donde dije digo, luego digo Diego”, por lo que es importante que todos los compromisos de ambas partes queden recogidos claramente en el contrato de arrendamiento.

 

Noveno: Lo que hace la inmobiliaria.

Normalmente los arrendadores acuden a una inmobiliaria para que les busque un inquilino para su vivienda, pero no se preocupan de preguntar qué van a hacer, ni cómo lo van a hacer.

En Sperto te asesorará y redactará el contrato un abogado especialista en arrendamientos, y sus asesores inmobiliarios se asegurarán de buscarte inquilinos solventes.

 

Décimo: Consulta con un abogado. Por supuesto este es el consejo que a mí más me gusta dar.

No es aconsejable utilizar modelos bajados de internet. Ten en cuenta que NADIE REGALA NADA, por lo que una cosa gratis nunca puede ser de calidad.

Como dice el dicho, más vale prevenir que curar y, en términos jurídicos, resulta mucho más barato, y rápido asesorarse previamente que tener que acudir a un procedimiento judicial.

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Enrique Carayol

Abogado.

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